Cristina Pérez: "Es un hotel donde te tratan de forma muy personalizada y esa cercanía queríamos transmitirla al espacio"

Abril 2014

Cristina Pérez Marrero, Licenciada en Bellas Artes en las especialidades de Diseño Arquitectónico y Diseño Gráfico. Encargada del diseño interior del Hotel Servatur Casablanca****, junto a su compañero arquitecto Carmelo Arjona.

 

¿Cuál fue la base para plantear el proyecto inicial?

La necesidad inicial del cliente era crear identidad. Servatur es una empresa que lleva 38 años ejerciendo sus funciones en el sector del turismo y casi no se ha dado a conocer porque ha dependido mucho de factores externos, en el sentido de que siempre han sido gestores de hoteles. Ahora quiere empezar a crecer y lógicamente la identidad es súper importante. Basándonos en ese aspecto principal y sumando las necesidades del hotel en sí, donde ofrecen un servicio a un público escandinavo, esa fusión dio como resultado el diseño. Pero básicamente era crear identidad, de ahí todos los elementos que son bastante personales como pueden ser la mesa de recepción, la librería tipográfica y elementos del restaurante, que eran los tres puntos que más hemos tocado. Del resto ha sido pulir los espacios.

¿Cuál ha sido el mayor reto? Puesto que la imagen pasada del establecimiento (apartamentos de 2 llaves) no tiene nada que ver con la actual…

Pues casi eso. Partir de cero es complicado cuando ves el estado en el que se encuentra. Yo creo que teniendo el concepto claro y en este caso era crear identidad, eliminas esa idea inicial de lo que era y te concentras en lo que va a ser. Casi todo lo trabajas en plano y procuras ayudarte de una maqueta o de un 3D para ver el espacio diáfano y limpio. A raíz de ahí, lo proyectas en lo que será.

Podemos encontrar rincones significativos dentro del hotel. Servatur da importancia tanto al cliente interno como al externo y en este caso el personal protagoniza diversos murales del establecimiento.

Exacto. Vuelvo a la idea de la identidad. Lo que se pretendía con estos elementos era crear una comodidad y una cercanía. No es un simple hotel, es un hotel casi familiar, donde vas y te van a tratar de forma muy personalizada. Esa cercanía queríamos transmitirla a todo el espacio… De ahí ese guiño con los murales que se repite en la entrada como en la zona del restaurante.

¿Cuál es el espacio con el que más satisfecha se ha quedado?

Me quedo con los elementos más personales, como es la librería, es decir, el diseño puro y duro, la creación de 0, de no existir a existir. Estaban en mi cabeza y de ahí se han plasmado al espacio. Y también la zona de los platos del restaurante.

¿Qué balance realiza de este trabajo?

La relación con el cliente ha sido bastante satisfactoria. Me gustaría agradecer la confianza depositada por parte de Servatur, de Pilar y de Santiago, que ya nos conocíamos en otra faceta, y apostaron por mí. Y yo creo que esa apuesta y esa confianza recibida se ha plasmado en el resultado final donde todos hemos salido satisfechos y contentos.